Emociones positivas

Las emociones positivas son aquellas que producen una experiencia emocional agradable. Podemos hablar por ejemplo de:

  • Alegría. Cuando tenemos un éxito o un resultado positivo. Experimentamos satisfacción y bienestar y se traduce en unja expresión facial característica y universal que además resulta muy atractiva: la risa.
  • Orgullo. Cuando conseguimos alcanzar una meta después de esfuerzo y sacrificio. Experimentamos entonces una gran satisfacción.
  • Gratitud. Cuando expresamos un reconocimiento sincero por algo que hemos recibido. Esta emoción tiene la capacidad de estrechar lazos y profundizar relaciones.
  • Ternura. Al observar a alguien que necesita de nuestra protección y genera en nosotros cariño y acciones que sirvan para atender las necesidades, por ejemplo, de un bebé.
  • Interés. Provocado por un estímulo que no nos crea temor sino el deseo de conocer y experimentar. Mientras que los estímulos que provocan miedo aceleran nuestro pulso, aquellos que provocan interés lo disminuyen. Esta emoción nos ayuda a conocer mejor nuestro entorno.

Este tipo de emociones formar parte de nuestro bienestar, favorecen el manejo del estrés, facilitan el rendimiento y mejoran las relaciones sociales y la salud. Características de la personalidad como el optimismo, la afabilidad o la estabilidad están asociadas con una mayor tendencia a expresar emociones positivas.

Existe una escala utilizada habitualmente por los profesionales que mide el Afecto Positivo y Negativo. Con la medición de cada uno de ellos se obtiene una puntuación que determina, en cierta manera, nuestro estado emocional.

Una elevada puntuación de Afecto Positivo indica entusiasmo, energía, alerta, interés y alegría mientras que una puntuación baja es sinónimo de letargo y fatiga.

Por otra parte, en una persona con un alto Afecto Negativo, predominan los sentimientos de ira, culpa, temor y nerviosismo mientras que el bajo Afecto Negativo está asociado a un estado de calma y serenidad.

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