Autoevaluación de los trastornos de ansiedad

Si se pretende evaluar el nivel de ansiedad de una persona se utilizan los cuestionarios que recogen la intensidad o frecuencia de las respuestas de ansiedad en un periodo de tiempo.

Para ese propósito véase e apartado Autoevaluación de la ansiedad.

La evaluación estándar de trastornos mentales se realiza con entrevista diagnóstica estructurada que recoge los criterios de diagnóstico de una determinada clasificación de estos trastornos (DSM, de la Asociación de Psiquiatras Americanos; o CIE, de la Organización Mundial de la Salud). Este procedimiento permite determinar qué individuos cumplen los criterios para diagnosticarles un determinado trastorno. Un ejemplo es la Entrevista Clínica Estructurada, Structured Clinical Interview for DSM-IV-TR, SCID. Otro ejemplo es la Entrevista Diagnóstica Internacional Compuesta (CIDI), existe una versión de la Organización Mundial de la Salud, WMH-CIDI, con la que se han realizado los estudios epidemiológicos de salud mental en más de 70 países, y que permite el diagnóstico tanto con criterios DSM-IV como CIE-10.

Para la valoración de síntomas y trastornos en las consultas de Atención Primaria, donde apenas hay unos 5 minutos por paciente, se han desarrollado instrumentos de cribado mucho más sencillos y rápidos, como el PHQ (Cuestionario de Salud del Paciente), en los que se utiliza la información suministrada por el paciente (autoinforme) en lugar de la entrevista estructurada clínica, que lleva mucho más tiempo y exige la valoración de un especialista cualificado, con mucha experiencia.

El Patient Health Questionnaire, PHQ, o Cuestionario de Salud del Paciente, es una prueba de cribado derivada a partir de la prueba de autoinforme del sistema PRIME-MD, un sistema de evaluación de trastornos mentales en Atención Primaria que se desarrolla en dos etapas: Cuestionario del Paciente (Patient Questionnaire, PQ) y Guía de Evaluación Clínica (Clinician Evaluation Guide, CEG) del médico. Desde hace una década se han ido desarrollando a partir de este sistema varios instrumentos de autoinforme abreviados que permiten detectar, entre otros, los principales desórdenes emocionales, en concreto, la presencia de trastornos depresivos, de ansiedad (especialmente los más prevalentes, trastorno de ansiedad generalizad y pánico) y somatomorfos.

En resumen, para evaluar si se padece un posible trastorno de ansiedad de forma rápida se usan los instrumentos de cribado. Así, en el GAD-7 (que forma parte del PHQ) se puntúan 7 síntomas de ansiedad (los criterios DSM-IV para el trastorno de ansiedad generalizada) común en las últimas dos semanas. Puede usarse como prueba de cribado del trastorno de ansiedad generalizado (TAG), pero puede servir para otros trastornos de ansiedad, aunque con un nivel de error mayor.

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