Rechazar peticiones. Decir “no”

A lo largo de nuestra vida nos encontramos con situaciones en las que nos vemos obligados a hacer determinadas cosas que no deseamos hacer. Estas situaciones suelen ser causa de muchos conflictos interpersonales, incluso de algunos problemas emocionales derivados de largas trayectorias soportando manipulaciones y abusos de otras personas.

Cuando se sufren este tipo de problemas es debido a los propios pensamientos y creencias irracionales y alejadas de la realidad. Algunos de estos pensamientos y creencias que podemos identificar son:

  1. La necesidad de aprobación y el catastrofismo, el pensar en las consecuencias de manera irracional. Por ejemplo: “Si no hago lo que me pide se enfadará. Si se enfada será horrible, me dejará de hablar. Si me deja de hablar lo pasaré fatal, será un gran problema, etc.”
  2. La racionalización o minimización de los deseos para evitar ser asertivos. Por ejemplo: “Qué más da, no pasa nada. Me quedo más tranquilo, tampoco es para tanto, etc.”
  3. El perfeccionismo y las exigencias. Expresado como: “No debo tener problemas. Cuando alguien te pide algo es mejor ceder para evitar conflictos. Hay que intentar estar bien con todo el mundo, etc.”
  4. Las expectativas negativas: “No entenderá mi postura. No lo comprenderá por mucho que se lo explique. Es imposible llevarse bien si no accedo a sus deseos”

Todas estas formas de pensar impiden que nos mostremos asertivos al rechazar peticiones. Solemos esconder nuestra incapacidad para decir “no” en excusas con las que justificamos nuestra negativa. Sin embargo, las excusas, entendidas como falsos argumentos, en lugar de las explicaciones, pueden jugarnos una mala pasada. Si la persona con la que estamos tratando es más hábil que nosotros, la excusa que hemos ideado puede convertirse en una encerrona.

Podemos identificar a las personas manipuladoras cuando vemos que:

  • Son muy insistentes a la hora de realizar sus peticiones.
  • Al contrario que las personas inhibidas, suelen ignorar tanto nuestras excusas como nuestras explicaciones.
  • Se centran en su objetivo: conseguir doblegarte para que hagas lo que ellas desean en su propio beneficio.
  • Son especialmente hábiles escondiendo sus verdaderas intenciones. Pueden llegar a hacerte ver que lo que estás haciendo es mejor para ti y no para ellos.
  • No tienen miedo a quedar mal, ni les preocupa lo que se piense de ellas.
  • No tienen en cuenta los sentimientos de los demás porque sólo se respetan a sí mismas.

Si nuestra intención es tener una vida más plena y más satisfactoria tenemos que acabar con las manipulaciones propias y ajenas. Tenemos que tener en cuenta que la mayoría de las veces, cuando la gente de nuestro alrededor se comporta de manera abusiva con nosotros y nos manipula, es porque nosotros se lo permitimos. No debemos esperar que este tipo de personas se den cuenta de nuestros sentimientos, si no actuamos y esperamos a que nos tengan en cuenta sólo conseguiremos acabar siendo ignorados por completo.

Cómo decir “no” de forma asertiva

  1. Lo primero que debemos tener en cuenta es que negarse a aceptar una petición es un derecho que todos tenemos.
  2. Cuando aceptamos una petición en contra de nuestra voluntad no nos respetamos a nosotros mismos.
  3. Cuando ejercemos nuestro derecho a decir “no”, respetamos nuestros derechos sin violar los derechos de la otra persona.
  4. Cuando te hagan una petición inesperada y no estés seguro de si te conviene acceder o no, expresa tu necesidad de tomarte un tiempo para valorarlo.
  5. Si tienes claro que no deseas acceder a la petición, intenta llevar a cabo las siguientes recomendaciones:
  6. Manifiesta abiertamente tu negativa.
  7. Exprésate de forma clara.
  8. No des rodeos ni pongas excusas para justificarte.
  9. Los rodeos, las explicaciones y las excusas pueden ser la oportunidad que busca tu interlocutor para llevarte a su terreno.
  10. Ten en cuenta que no todas las peticiones significan que intenten manipularnos o aprovecharse de nosotros, por eso es importante plantear la negativa con amabilidad para evitar que la otra persona se sienta herida.
  11. Utiliza la TÉCNICA DEL SANDWICH. Se trata de una técnica muy útil para rechazar peticiones de forma respetuosa y amable.

TÉCNICA DEL SANDWICH

El esquema básico de esta técnica es:

Refuerzo positivo: decir algo agradable

+

Rechazar la petición

+

Refuerzo positivo: decir algo agradable

Ejemplos:

Un amigo te llama para que le acompañes a ver una exposición, pero no te apetece mucho, prefieres quedarte en casa y dejarlo para otro día.

Le responderías:

“Gracias por contar conmigo, pero hoy no voy a salir (o prefiero quedarme en casa)

aunque si quieres podemos quedar otro día”

ó

“Gracias por la invitación, pero prefiero no salir, aunque te lo agradezco mucho”

En el caso de que tu interlocutor siga insistiendo puedes:

  • Repetir todo el tiempo la negación: “Entiendo, pero no voy a salir”, “Comprendo pero hoy me quedo en casa”, “Entiendo pero hoy no salgo", etc.
  • Permanecer en silencio, cambiar de tema o cerrar la conversación: “Gracias de nuevo por llamar, lo siento pero tengo que dejarte”.
  • Expresarle cómo te gustaría que se comportara: “Ya te he dicho que no voy a salir y me gustaría que no me lo volvieras a pedir”.
  • Otra posibilidad es que reconsideres la petición y cambies de opinión o que llegues a un acuerdo.

Recuerda que eres tu propio juez y que cambiar de opinión también es un derecho.

TÉCNICA DEL DISCO RAYADO

Esta técnica consiste en repetir persistentemente el mismo argumento, sin tener en cuenta el contenido de lo que nos dicen, sin perder la calma y sin tratar irrespetuosamente a la otra persona.

Ejemplo:

“Un vendedor quiere convencerte de que compres una enciclopedia. Tú no deseas hacerlo, pero él intenta persuadirte formulándote las siguientes preguntas”:

- ¿Tiene usted hijos?. Debes contestar: “Gracias, no me interesa”

- Tu interlocutor insiste: ¿Le importa el futuro de sus hijos?. Continúa contestando: “Gracias, pero no me interesa”

- De nuevo insiste: ¿No le importan los estudios de sus hijos?. Mantenemos la respuesta: “Gracias, pero no me interesa”.

- Continúa: Respóndame solo a esta pregunta; ¿qué edades tienen sus hijos?. Nuestra respuesta es similar: “Entiendo, pero no me interesa”.

- Sigue hablando: ¿Ni siquiera me va a decir la edad?, y nosotros continuamos: “Comprendo pero no tengo interés, gracias”

Aunque siga insistiendo planteando preguntas como:

  • ¿Quiere que vuelva otro día?
  • ¿Qué día le viene bien que pase?
  • Puede ganar un coche, ¿no le interesa ganar un coche?
  • ¿Va a dejar pasar esta oportunidad?
  • ¿No quiere que le informe sin compromiso?
  • ¿Conoce a algún vecino a quien le pueda interesar?
  • Aunque no lo crea, si no consigo que compre la enciclopedia no me renuevan el contrato, perderé mi empleo. Usted es mi última oportunidad ¿De verdad no va ayudarme?

Hay que mantenerse firme en la respuesta teniendo siempre en cuenta que en ningún momento debemos perder el respeto. Aunque nos resulte molesto y excesivamente insistente debemos comprender que él o ella sólo están haciendo su trabajo. Salvo que nos traten de manera grosera no hay razón alguna para tratar mal a nadie por eso la TÉCNICA DEL DISCO RAYADO es perfectamente compatible con la educación y los buenos modos. Esta técnica se puede combinar con la empatía, sobre todo cuando se incluye en la conversación una información personal con el fin de despertar lástima. Un ejemplo sería: “Lo siento de verdad. Entiendo que te vendría muy bien que lo comprara pero no tengo ningún interés. Gracias de todos modos”

© 2020 Ministerio de Sanidad