Dieta mediterránea

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en los países industrializados. Los factores de riesgo de estas enfermedades son el consumo de tabaco, un estilo de vida sedentario y una alimentación poco saludable relacionada directamente con el estrés, la ansiedad y las emociones en general.

Diferentes estudios han demostrado que los países mediterráneos tienen un porcentaje de mortalidad menor por cáncer o por enfermedad coronaria que otros países y que la dieta actúa como factor de protección ante este tipo de patologías.

La Dieta Mediterránea se caracteriza por el consumo de abundantes alimentos vegetales, pescados, lácteos, legumbres, cereales, pastas, huevos, carnes rojas y aceite de oliva. De acuerdo con las normas de esta dieta los alimentos deben ser consumidos preferentemente siguiendo el orden de la Pirámide de la Alimentación Saludable según la cual:

  • Las hortalizas, frutas, verduras, cereales, pastas, aceite de oliva y lácteos deben consumirse a diario.
  • Las carnes, huevos, legumbres y pescados deben consumirse semanalmente.
  • Los embutidos, los dulces, helados, margarinas etc., solo deben consumirse de manera ocasional.
  • El aceite de oliva debe ser la principal fuente de grasa.
  • El agua constituye la principal fuente de hidratación.
  • Las carnes rojas deben consumirse en pequeñas cantidades.

Al ser España un país mediterráneo y cuya dieta está constituida principalmente por estos alimentos no parece muy difícil alimentarse siguiendo estas recomendaciones. Sin embargo, es necesario conocer además, no solo cómo distribuir los alimentos sino también cómo cocinarlos. Por ejemplo, es preferible hacerlos al vapor o a la plancha y, de forma ocasional, rebozados o fritos. En las cenas, se recomienda consumir alimentos fáciles de digerir como las verduras o los pescados y en los desayunos, comidas y meriendas también es importante seguir las recomendaciones mencionadas.

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